
Encontrar a alguien que no tenga una sola cicatriz, mancha o marca en todo el cuerpo, es difícil. Algunos las tienen más llamativas y a la vista, otros menos y en lugares más íntimos.
Odiadas por unos, eróticas y hasta tiernas para otros, en ocasiones, llegan a componer un mapa biográfico: la mancha de nacimiento, las cicatrices de la infancia, las del alma, la caída de la bici...
Lo cierto es que toda señal nos marca por dentro y por fuera, nos identifica. Cada huella encierra una historia.
¿Cual es la tuya?